Antonio García Gutiérrez

 

    Nacido en Chiclana de la Frontera (Cádiz) en 1813, murió en Madrid en 1884. Reconocido poeta y autor de teatro romántico en castellano (drama y comedia) de ideas progresistas. Entre sus obras más importantes figura El Trovador, ensalzada por Larra, Simón Bocanegra yLa Venganza catalana. Las dos primeras adquirieron una notable proyección internacional al ser adaptadas para la ópera por Giuseppe Verdi. Publicó también numerosas zarzuelas en colaboración con el músico Emilio Arrieta. Traductor y adaptador de numeras obras de autores extranjeros (Dumas y Scribe). En su madurez fue nombrado Cónsul (Bayona y Génova), perteneció a la Real Academia Española y fue director del Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

     

    • BIOGRAFÍA

    Antonio María de los Dolores García Gutiérrez nace en Chiclana de la Frontera (Cádiz-España) el día 5 de julio de 1813. Dicha villa era entonces lugar de descanso y vivienda de numerosos gaditanos ilustres entre los que podemos destacar a José Cadalso, Juan Nicolás y Cecilia Böhl de Faber, Antonio Alcalá Galiano y Juan Álvarez Mendizábal. Vino al mundo en momentos convulsos: dos años antes de su nacimiento se había producido en la costa chiclanera una gran batalla terrestre con objeto de romper el cerco que las tropas napoleónicas mantenían sobre la cercana ciudad de Cádiz, metrópoli por aquel entonces de las colonias americanas. En dicha capital se proclamará, en 1812, la primera Constitución española que, por ser de talante liberal, fue derogada en 1814 por Fernando VII que instauraría a continuación un régimen despótico y absolutista.

    Su casa natal se halla en la calle Corredera número 29, humilde hogar familiar de Antonio María García Ramírez y Catalina Antonia Gutiérrez de Piña, padres del poeta que procrearon además otros nueve hijos. Antonio fue inscrito en el libro de Bautismos número 41 de la Parroquia chiclanera de San Juan Bautista folio 107 vuelto. Tras estudiar primeras letras, se matriculó a los 17 años en el Real Colegio de Medicina y Cirugía de Cádiz en 1830 obteniendo buenas calificaciones, no obstante no se presentó a ningún examen en el curso siguiente.

    En agosto de 1833 parte para Madrid a donde entra sin pasaporte a poco de morir Fernando VII, presentándose en dicha villa y corte con poemas y algunas obras de comedia y tragedia con las que acudirá a las jóvenes promesas románticas que frecuentaban la tertulia literaria de El Parnasillo” (Espronceda, Larra, Mesonero Romanos, Ventura de la Vega...). Tiempos de guerra civil -1ª guerra carlista-, de epidemias -como la del cólera-morbo de 1834- y de triunfo del romanticismo liberal, en los que García Gutiérrez comenzó su andadura literaria en la capital del reino colaborando en La Revista Española, El Eco del Comercio, Floresta Española, El Cínife y El Entreacto, ocupándose también de la redacción del periódico La Abeja y traduciendo obras de autores teatrales franceses como Eugène Scribe. Para entonces se vio forzado a cumplir el servicio militar, siendo destinado a Leganés (Madrid), momento en el que se representó en el Teatro del Príncipe su gran obra El Trovador obteniendo en su estreno de 1º de marzo de 1836 un memorable y apasionado triunfo refrendado por la elogiosa crítica que le dedica Larra en sus artículos de 4 y 5 de marzo del periódico El Español. 

    Libre ya de sus quehaceres militares, en los años que siguen a la primera edición de El Trovador (1836), continúa con su prolífica labor publicando libros de poesía, traducciones y obras de teatro, algunas de las cuales llegó a tener algún que otro problema de censura. No obstante, no obtendrá hasta 1843 otro resonado éxito, esta vez con su interesante obra Simón Bocanegra.

    A principios del año siguiente, se dice que quizás molesto con el ambiente literario madrileño, zarpa nuestro autor desde Santander en la fragata Tránsito rumbo a La Habana en donde realizará algunas colaboraciones periodísticas para más tarde, vía Veracruz (México), instalarse en Mérida (Yucatán) colaborando en numerosas publicaciones periódicas entre las que destacamos el Registro Yucateco. Periódico literario que pondrá en circulación su romance El duende de Valladolid (1845). Dicho periódico se hará eco de su viaje a La Habana en donde verá a luz su singular y originalísimo sainete de carácter satírico-esperpéntico: Los hijos del tío Tronera, parodia de El Trovador. Tiempos de guerra entre la nueva República Mejicana y los expansivos Estados Unidos que propiciaron la participación en dicho conflicto de nuestro romántico autor en calidad de sanitario.

    A su regreso a España reanuda en Madrid sus quehaceres literarios ampliando el espectro de sus obras con la inclusión de zarzuelas en colaboración con los músicos Barbieri en 1853 y especialmente con Arrieta, momento en que realiza Verdi la puesta en escena de la inmortal ópera Il Trovatore, adaptación del drama homónimo de Cammarano basado en el de nuestro autor chiclanero.

    En 1855, un nombramiento del recién instaurado gobierno progresista, le lleva a Londres en calidad de interventor de hacienda de la comisión de la deuda española en dicha ciudad, concediéndosele por dichos servicios la Encomienda de la Real Orden de Carlos III al año siguiente. De vuelta a España, retomará sus tareas literarias y sobre todo sus colaboraciones con músicos (Barbieri, Arrieta e Inzenga) que dieron como fruto numerosas obras llevadas a escena en el madrileño Teatro de la Zarzuela.

    Destacamos su nombramiento como miembro de la Real Academia Española cuyo discurso de ingreso tuvo por objeto “la índole poética del pueblo español y la poesía vulgar castellana”,realizado el día 11 de mayo de 1862 y fue contestado por Antonio Ferrer del Río. Un nuevo triunfo teatral obtuvo en 1864 con la Venganza Catalana, obra que propició como homenaje la edición de sus Obras Escogidas y la concesión de la Cruz de Doña Concepción de Villaviciosa (Portugal). En ese mismo año se representó su drama Juan Lorenzo, inicialmente censurado.

    Toma partido nuestro autor por la revolución de septiembre de 1868 que derrocó a Isabel II, “La Gloriosa”, componiendo el popularísimo himno ¡Abajo los Borbones! musicado por Arrieta. Nombrado posteriormente cónsul en Bayona (1869) y Génova (1870) se le concede por sus servicios la Gran Cruz de Isabel la Católica. Con la llegada de Amadeo I al trono es nuevamente condecorado con la Gran Cruz de la Orden de María Victoria y accede, el 20 de mayo de 1872, a su último empleo: jefe especial de la sección de museos del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Anticuarios y director del Museo Arqueológico Nacional. Antonio García Gutiérrez estuvo casado con Carmen Martínez Zorrilla, cuando enviudó vivió en compañía de su hija Elena y sus nietos. En la tarde del 26 de agosto de 1884, contando con setenta y un años, murió de un ataque cerebral en su modesta casa de la madrileña calle de Fuencarral (actual nº 125). Su fallecimiento fue inscrito en el libro 13 de la Parroquia de San Ildefonso en el folio 96. Al día siguiente se celebró su sepelio, siendo llevado al Teatro Español en un multitudinario acto que culminaría en el cementerio de San Lorenzo. Sus restos se hallan actualmente en el Panteón de Hombres Ilustres. En 1984 se celebró en su ciudad natal un acto en su honor que contó con la participación del entonces Alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván y los escritores Rafael Alberti, Antonio Gala y Fernando Quiñones. Una comisión prepara la celebración del bicentenario de su nacimiento que se conmemorará en el año 2013.

    La Gloriosa en Cádiz

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    • OBRA LITERARIA:

    Cuatro obras teatrales, además de poemas sueltos, llevaba bajo el brazo D. Antonio cuando entró en Madrid a primeros de septiembre de 1833, a escasos meses de haber sido jurada Isabel II como Princesa de Asturias: Una noche de baile y Peor es hurgallo o El Don Quijote con faldas, comedias, y Selim el hijo de Bayaceto y Fingal, tragedias. Desde entonces su producción dramática (drama, comedia, zarzuela) será incesante hasta 1880, cosechando importantes triunfos en escena con El Trovador , Simón Bocanegra o Venganza Catalana . Su nombre figura entre los grandes del Romanticismo español.

    Para una mayor profundización en la obra de Antonio García Gutiérrez ofrecemos los siguientes artículos, cedidos por sus respectivos autores.

    • Gregorio Torres Nebrera, "Para una revisión de la poesía de García Gutiérrez", en Anuario de Estudios Filológicos; nº VIII, 1995, pp. 321-337. DESCARGAR ARTÍCULO

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Catálogo general de obras de Antonio García Gutiérrez
 
 
  •  Drama

Alcaldes de Valladolid, los (1844), tres actos.
Baltasara, la (1852), tres actos.
Bastardo, el (1838), cinco actos.
Batilde, o la América del Norte en 1775 (1835), cinco actos.
Bodas de doña Sancha, las (1843), tres actos.
Caballero leal, el (1841), tres actos.
Calígula (1839), cinco actos.
Desposorios de Ines, los (1840), tres actos.
Duelo a muerte, un (1860), tres actos.
Empeños de una venganza (1844), tres actos.
Encubierto de Valencia, el (1840), cinco actos.
Estela, o el padre y la hija (1839), dos actos.
Gabriel (1844), tres actos.
Hijo del emigrado, el (1843), cuatro actos.
Juan Dándolo (1839), tres actos.
Juan de Suavia (1841), cuatro actos.
Juan Lorenzo (1865), cuatro actos.
Magdalena (1837), cinco actos.
Margarita de Borgoña (1840), cinco actos.
Mujer valerosa, la (1844), cuatro actos.
Paje, el (1837), cuatro actos.
Premio del vencedor, el (1842), tres actos.
Rey monje, el (1839), cinco actos.
Samuel (1839), cuatro actos.
Secreto del ahorcado, el (1845), cuatro actos.
Simón Bocanegra (1843), cuatro actos.
Sitio de Bilbao, el (1837), dos actos.
Tejedor de Játiva, el (1850), tres actos.
Tesorero del rey, el (1850), cuatro actos.
Trovador, el (1836) (1851), cinco actos.
Urraca de Castilla, Dª. (1872), tres actos.
Venganza catalana (1864), cuatro actos.
Zaida (1841), cuatro actos.

  • Comedia

Afectos de odio y amor (1850), tres actos.
Bondad sin experiencia, la (1855), tres actos
Caballero de industria, el (1841), tres actos.
Cañas se vuelven lanzas, las (1864), tres actos.
Criolla, una (1877), tres actos.
Crisálida y mariposa (1872), dos actos.
Cuákero y la cómica, el (1835), dos actos.
Cuento de niños, un (1877), dos actos.
De un apuro, otro mayor (1843), dos actos
Diablo nocturno, el  (1956), dos actos
Dos a dos (1851), un acto.
Eclipse parcial (1863), tres actos.
Galán invisible, el (1844), dos actos.
Gracia de Dios, la (1846), cuatro actos.
Grano de arena, un (1880), tres actos.
Hijos del tío Tronera, los (1846), tres actos.
Millonarios, los (1851), tres actos.
Nobleza obliga (1871), tres actos.
Ópera y el sermón, la (1843), dos actos.
Pandilla, o la elección de un diputado, la (1837), cinco actos.
Sendas opuestas (1871), tres actos.
Vampiro, el (1839), un acto.

 

  • Zarzuela
  • Azón Visconti (1858), tres actos.
    Cacería real, la (1854), tres actos.
    Capitán negrero, el (1865), tres actos.
    Cegar para ver (1859), un acto.
    Día de reinado, un (1854), tres actos.
    Dos coronas (1861), tres actos.
    Espada de Bernardo, la (1853), tres actos.
    Galán de noche (1862), dos actos.
    Grumete, el (1853), un acto.
    Llamada y tropa (1861), dos actos.
    Robo de las Sabinas, el (1859), dos actos.
    Tabernera de Londres, la (1862), tres actos.
    Vuelta del corsario, la (1863), un acto.

  • Poesía

¡Abajo los Borbones! (1868)
Baile en casa de Abrantes, un (1834)
Duende de Valladolid, el (1846)
Luz y tinieblas (1842)
Poesías (1840)
Rey de España Amadeo I, al (1871)